¿Es natural el pescado en conserva?

 

Las conservas de pescado forman parte de las despensas de la mayoría de los hogares. Es un alimento que se toma con frecuencia porque es muy práctico, se conserva durante mucho tiempo sin necesidad de frío y además se puede llevar a cualquier parte. La gran variedad y la alta calidad de algunas de las conservas en el mercado hacen que siempre haya una opción apetecible para cada ocasión.

Sin embargo, pese a ser un producto muy común, su proceso continúa creando muchos interrogantes a los consumidores que dudan de si se trata de un pescado “natural” o contiene aditivos y conservantes que facilitan que no se estropee durante mucho tiempo.

    1. El proceso envasado de pescado en conserva

El pescado en conserva es totalmente natural y no necesita de ningún tipo de químico para conservarse durante tiempo. El sistema de envasado garantiza que el pescado mantenga todas sus propiedades nutricionales y sea totalmente seguro.

-Selección de la materia prima. Este es el primer paso en el proceso de elaboración de una conserva de pescado. Es fundamental, porque la materia prima va a ser clave para el sabor final de producto. Exactamente igual que cuando se compra pescado fresco.

-Preparación del pescado. El primer paso es limpiarlo correctamente y, hecho esto se procede a su preparación. Aquí puede haber diferentes métodos, el más habitual es la cocción, pero también se cocinan al vapor o en salmuera.

Tras cocinarlo, se deja enfriar el pescado para poder manipularlo y prepararlo para su envasado. Es el momento en el que se corta en filetes, se preparan los lomos o se dejan las piezas enteras limpias.

-Enlatado. Tras colocar el producto en el interior de la lata esta se rellena con el líquido pertinente. Pueden ser aceites o salsas. Las conservas de más calidad están elaboradas con aceite de oliva, especialmente el virgen, ya sea exclusivamente o como ingrediente de las salsas.

-Esterilización de la lata. Tras haber sido rellenada, la lata se cierra y se procede a su esterilización. Este proceso está muy controlado tanto en los pasos que se realizan como en el tiempo. La esterilización se lleva a cabo sometiendo al envase a temperaturas muy altas durante un tiempo determinado.

Este proceso es el que garantiza que la lata estará en perfectas condiciones durante mucho tiempo y que, una vez abierta, el pescado de su interior conservará intactas todas sus propiedades.

-Lavado y empaquetado. El último paso del proceso de envasado es lavar la lata y, si procede, introducirla en el envase para su venta.

 

    1. ¿Se emplea pescado de baja calidad para enlatarse?

Esta es una leyenda urbana que afecta a toda la comida en conserva, pero que tiene muy poco que ver con la realidad. Cuando se abre una lata y se consume el pescado de su interior se pueden apreciar claras diferencias entre unas marcas y otras.

Por tanto, al igual que cuando se compra pescado fresco, se puede optar por pescados y mariscos de más calidad o de inferior calidad y también de diferentes precios. No es lo mismo comprar una lata con migas de atún, que es atún desmenuzado que comprar una lata de lomos de atún, que tendrán que tener una calidad más alta. Por supuesto, el precio no es tampoco el mismo.

Tampoco es igual el sabor de un pescado en aceite de oliva virgen que el de un pescado en aceite de girasol. Todo eso repercute en el precio pero también en la calidad del producto que se consume.

Por tanto, es falso que se reserve el pescado de baja calidad para las conservas pero sí es cierto que hay conservas de diferentes calidades.

    1. ¿Pueden los niños y las mujeres gestantes tomar pescado en conserva?

Esta es una pregunta bastante habitual ya que se ha leído de todo al respecto. Los padres deben de seguir siempre las indicaciones del pediatra pero, una vez que se introduce el pescado en la dieta del niño, no existe a priori ninguna razón para que no pueda comer pescado enlatado.

La polémica suele venir por parte del atún rojo, un pescado de gran tamaño y que tiene niveles de mercurio que hacen que, consumido en exceso, pueda crear problemas de salud. Sin embargo, el atún enlatado procede de especies más pequeñas que tienen menores niveles de mercurio y que, por tanto, no presentan riesgos dentro de una dieta equilibrada. Un ejemplo es el bonito del norte, de pequeño tamaño y que además nada en aguas mucho menos contaminadas.

Las mujeres embarazadas no deben de consumir atún por prevención, pero sí pueden tomar cualquier otro pescado en conserva ya que el problema no está en la conserva en sí, sino en el tipo de pescado y en la contaminación existente en los mares. Lo mismo se aplica a los niños menores de tres años.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *