Conservas vegetales gourmet; las mejores conservas vegetales de España

En el mercado se pueden encontrar una gran variedad de conservas vegetales de muchas marcas. Pero también hay diferentes calidades en los productos. Hablamos de conservas gourmet cuando se trata de productos de una gran calidad y que además pueden aportar extras en su elaboración que hacen que tengan mejores cualidades y sabor.

Por ejemplo, existen una gran variedad de salsas de tomate frito en mercado. Para considerar que una de ellas es gourmet debe de estar elaborada con las mejores materias primas, como tomates de gran calidad y aceite de oliva virgen extra.

Otras conservas se consideran gourmet por el origen de las materias primas, que provienen de las mejores zonas de España en las que se cultiva ese producto y que además, se han seleccionado entre todos aquellos de más calidad.

El resultado es una conserva con un sabor impecable, que garantiza todos los nutrientes de sus ingredientes y que además cuenta con los mejores vegetales de nuestro país. Al estar envasados de una forma muy tradicional, en muchos casos sin conservantes ni colorantes, el resultado es espectacular ya que el producto llega a la mesa como si acabara de ser preparado o recolectado.

Estas conservas vegetales gourmet pueden llevar otros ingredientes a mayores de los vegetales. Un buen ejemplo son las ensaladas listas para tomar que se comercializan envasadas y que son una excelente opción para comer en la oficina o en el campo sin tener que preparar previamente nada. Se comerá sano y natural de manera rápida.

¿Es posible realizar conservas vegetales en casa?

Sí, es posible realizar conservas vegetales en casa, aunque hay que hacerlo de forma muy meticulosa para evitar problemas de salud. Un ejemplo son las conservas de tomate, bastante habituales.

Para realizar este tipo de conservas se necesitan una buena colección de frascos si se quiere almacenar salsa para todo el invierno. Estos frascos tienen que hervirse durante al menos un cuarto de hora, tanto el frasco como la tapa, para evitar los gérmenes y esterlizarlos. Es importante limpiarlos con un paño limpio que no deje pelusas.

A continuación se lavan los tomates cuidadosamente y se meten dos minutos en agua hirviendo para escaldarlos. Se retiran, se les hace un corte en forma de X en la parte inferior y se pelan con cuidado.

Es el momento de preparar los tomates, que se pueden envasar cortados al medio, para que sea tomate entero, triturado (con o sin tamizado) o frito. Lo habitual es envasar tomates de las tres maneras. Cuando se envasa tomate frito tiene que freírse con aceite de oliva y se le pueden añadir condimentos, como orégano o ajo pero deben de ponerse en la etiqueta para saber qué contiene cada bote.

Se llenan los botes con el tomate y se cubre con un poco de aceite de oliva. Se cierran y se ponen al baño maría durante aproximadamente tres cuartos de hora. Esto es muy importante, ya que una salsa cerrada al vacío se conserva un par de meses, pero el proceso del baño maría hace que pueda durar todo el año.

 

¿Por qué conservas vegetales compradas?

Ya hemos visto que es posible realizar conservas vegetales en casa, no obstante, no aconsejamos hacerlo a no ser que se tenga una huerta propia y se quieran envasar las verduras que se han producido en ella.

Los motivos por los que no pensamos que sea la mejor idea envasar en casa conservas vegetales son las siguientes:

-Si no se lleva a cabo el proceso con el máximo cuidado podrían entrar bacterias en las conservas. No solo se corre el riesgo de que al abrirlas estén estropeadas, sino que pueden parecer en buen estado y al consumirlas causar problemas de salud.

-Las conservas hay que realizarlas en el momento del año en el que hay producción natural de un producto determinado. Si se conservan tomates procedentes de invernadero o que han pasado por cámara su sabor se verá afectado. Por tanto, quizás estemos pasando mucho trabajo para acabar teniendo conservas de calidad baja, sin el sabor auténtico que queremos.

-La cantidad de conservas que hay que realizar son para todo un año, ya que hasta que no haya otra cosecha no se podrían realizar nuevos frascos. Esto hace que en muchos casos haya que tener una despensa de buen tamaño para poder almacenar una buena cantidad y variedad de verduras. Si finalmente no se consumen, habrá que tirarlas ya que no se recomienda que se guarden durante más de un año.

-Las salsas pueden salir ácidas ya que las que se compran llevan un poco de limón y de azúcar para evitar esa acidez, pero las hechas en casa raramente lo hacen porque es complicado encontrar las cantidades justas.

-El trabajo que requiere tener bien surtida la despensa es continuo, ya que siempre hay alguna verdura para envasar. ¿Realmente merece la pena dedicar tanto tiempo a envasar verduras cuando el precio de las mejores no es excesivamente alto? Además, si nunca se han envasado habrá que comprar los frascos, lo que supone también un dinero de inversión previa.

 

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